Más allá de lo
conocido por todos, existe una parte de Internet desconocida y peligrosa por las actividades que
allí se consienten, esto es la Deep
Web o Internet profunda, donde una vez que entras es muy difícil salir ya
que te puedes enganchar.
Aquí parte de Internet es invisible para los motores de búsqueda ya que el contenido de ésta es inaccesible desde
los buscadores convencionales de Internet, como Google,
Bing o Yahoo, esto es por diferentes motivos, como tratarse de páginas y sitios
web protegidos con contraseña, documentos en formatos no reconocibles o
contenidos que requieren interrogar a su base
de datos para poder acceder a la información.
Dentro de la Deep Web se desarrollan actividades
ilegales y para acceder a ella es necesario usar un servidor intermediario
(proxy).
El
problema, dicen los expertos en seguridad informática, que la
mayoría de los usuarios usan el anonimato para concebir actividades ilegales, como
pornografía infantil y venta de armas y drogas.
Pero hablamos de algo que,
pese a ser desconocido por gran parte de los internautas, en realidad ha
existido siempre. De hecho, se calcula que acapara el 90% del contenido total
de internet. Los expertos estiman que la web superficial representa alrededor
de un 10% de lo que internet es en realidad. Además, el 34% de las páginas que
contienen «malware» en la web tradicional cuenta con conexiones con Deep Web.
La Deep Web se sirve de
toda una serie de herramientas cuya finalidad es mantener el anonimato, siendo la más famosa de ellas TheOnionRouter
(TOR), una plataforma creada por el Laboratorio Naval de EE.UU., que
posibilita ocultar la dirección
IP y otros datos relacionados con la identidad del usuario, y que
funciona utilizando distintos niveles.
Muchos usuarios se
aprovechan dela coyunturainformática para cometer servicios de blanqueo de
dinero, compra y venta de contraseñas, venta de pasaportes ilegales,
filtraciones del gobierno o servicios de asesinos a sueldo, un pequeño universo
casi sin explorar y que supone que
los usuarios se encuentransin leyes.
David
Sancho, investigador de amenazas de Trend Micro, señala al diario ABC
que Deep Web es incontrolable. «Una vez que se efectúa la conexión no es
posible que ningún observador sea capaz de interceptarla ni espiarla. Esto la
convierte en un entorno ideal para realizar actividades criminales, así como
para disidentes evitando ser controlados por gobiernos hostiles», lamenta.

Me parece muy interesante saber un poquito mas de la Deep Web puesto que desconocemos muchos datos acerca de ello. Buen trabajo Laura!!!
ResponderEliminarMuchas gracias Marta :)
ResponderEliminarMe encanta Begoña, me parece muy interesante, un saludo de tu clase preferida.
ResponderEliminarGracias Nuria. Le transmitiré tu valoración a Laura, que es la autora de la entrada.
ResponderEliminarmuy buena información, da miedo las cosas que desconocemos...
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